SISTEMAS POLITICOS
SISTEMAS POLITICOS
La gobernabilidad es la cualidad propia de una comunidad política según la cual sus instituciones de gobierno actúan eficazmente dentro de su espacio de un modo considerado legitimo por la ciudadanía, permitiendo así el libre ejercicio de la voluntad política del poder ejecutivo mediante la obediencia del pueblo.
Dentro de esta definición se debe tomar en cuenta dos variables la primera es la eficacia, y la segunda la legitimidad. La eficacia puede entenderse como el cumplimiento de los objetivos del gobierno (capacidad de aprobar leyes, la eficiencia para ejecutarlas a través del aparato burocrático y la aceptación de los involucrados para poder aplicar estas políticas). La legitimidad se puede considerar como la aceptación de los ciudadanos de la dominación del gobierno.
Se habla por ejemplo de sistema de partidos políticos, cuando se describe si existe un solo partido político (sistema de partido único) o dos partidos (bipartidismo) o varios (sistema multipartidario) o cuando uno solo gana siempre las elecciones (sistema de partido hegemónico) o cuando uno es más fuerte que el. Pero no es solo el sistema de partidos lo que da su estructura al sistema político, el que es mucho más amplio. Intervienen en el sistema político otros actores de la realidad social, como los sindicatos, las organizaciones de la sociedad civil, las iglesias, en algunos casos el ejército, la opinión pública, la prensa, y otros. El sistema político suele ser una realidad muy compleja a investigar y evaluar, con múltiples relaciones, donde cada parte del mismo interactúa con las demás. Estas interacciones, a los fines de su estudio, se dividen en inputs (que es lo que cada parte recibe de las demás) y outputs (que es lo que genera hacia las otras). Dentro de cada parte se procesan los diversos inputs y de este proceso surge una salida o output, que a su vez se convierte en input de alguna otra parte. El estudio del sistema adquiere entonces una enorme complejidad, por el diverso grado de relaciones existentes y las interrelaciones que se producen.
• La adaptación, que se configura por la relación del sistema con el medio exterior, dentro del cual se encuentra y a su vez, interactúa.
• La persecución de objetivos, que consiste en la movilización de las energías del sistema hacia las metas que se han propuesto.
• La de integración, que se define por las acciones que permiten mantener la coherencia del sistema.
• Lo que se denomina «latencia», que es la capacidad de motivación del sistema para alcanzar los objetivos señalados.
• De esta forma, el concepto nace a partir de la teoría general de sistemas y se ha vinculado históricamente a la teoría funcionalista.
El concepto aparece como un enfoque teórico abstracto a partir de la aplicación de la teoría sistémica a la ciencia política. El sistema político, en cambio, hace referencia ya al funcionamiento en sí de los distintos actores en el espacio público. El concepto mismo de sistema hace referencia a un conjunto de operaciones y relaciones entre las partes que hacen que el todo (es decir el sistema en sí) sea mucho más que la simple suma de cada parte por separado.
Las cuatro funciones que deben ser realizadas por un sistema y que se hacen requisitos imprescindibles para atribuir efectivamente la conceptualización de sistema político a un ente determinado:
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